Cómo ordenar tu frigorífico para que los alimentos duren más

Alimentación Consejos

Además de ser bueno para tu salud, ordenar el frigorífico de forma correcta alargará la vida útil tanto de los alimentos como del propio electrodoméstico.

Evidentemente, lo primero será tener limpio el frigorífico, una limpieza a fondo es fundamental. Para mantener el orden y la seguridad, esto lo deberías realizar al menos una vez cada 50 días. Para ello, retira todo lo que haya dentro, incluyendo los cajones y estantes, y dale una limpieza a fondo a tu frigorífico. Y eso sí, hazlo con él desenchufado.

Para limpiarlo, lo ideal es una bayeta o esponja suave con agua tibia y bicarbonato. También es fundamental esperar a que se seque, para evitar el nacimiento de hongos o malos olores en su interior. Cada tipo de alimento se deteriora de forma diferente ya que algunos son mucho más perecederos que otros. Para garantizar al máximo su vida útil, es importante ordenar el frigorífico con cada alimento en su lugar correcto.

Carnes y pescados.

Son los más perecederos. Por esta razón, deben colocarse en la zona más fría de la nevera, que suele ser la que queda por encima del cajón de las verduras. Es el punto más frío (unos 2ºC).

Lácteos y embutidos.

Deben colocarse en la parte central del frigorífico porque no necesitan tanto frío. En esta zona se pueden colocar también los alimentos ya cocinados, los tuppers con comida del día anterior, postres y pasteles, y aquellos productos en cuya etiqueta figure “una vez abierto, consérvese en frío”. Las estanterías del medio suelen estar a unos 4 o 5ºC.

Frutas y verduras.

Las bajas temperaturas, al contrario que la carne y pescado, pueden deteriorar frutas y verduras. Por este motivo, deben ir en los cajones.

La zona de la puerta es la parte menos fría, perfecta para colocar los productos que no precisan temperaturas demasiado bajas. Por ejemplo: las bebidas, salsas o la mantequilla y mermeladas.

Por otra parte, no es recomendable que haya un exceso de comida en el frigorífico ya que, si se llena demasiado y no hay espacio entre alimentos, el aire de refrigeración no circula bien y la distribución de la temperatura se puede ver afectada.

Es importante descongelar el frigorífico de vez en cuando para limpiar y eliminar restos de suciedad y malos olores.

Hay una gran cantidad de alimentos que no precisan refrigeración, incluso pueden dañarse. Por ejemplo: el pan, las patatas, tomates o las cebollas.

Envuelve los alimentos que no tienen un envase propio, para evitar la proliferación de las bacterias y los malos olores. Por ejemplo: fiambres, quesos, comida de otro día, etc. Utilizar papel film también es buena idea.

Las frutas se pueden colocar sueltas en los cajones y los vegetales se pueden almacenar en bolsas con agujeros para que “respiren”.

Los alimentos recién comprados deben colocarse detrás (por fecha de caducidad) para consumir los que más tiempo llevan dentro. De esta manera, se evita que la comida caduque y se deteriore.

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